La Dieta Vegetariana
Existen múltiples motivos por los cuales se empieza a seguir una dieta vegetariana, ya sea por razones éticas, de salud o creencias religiosa.
Algunos principios
Una vez descubierto los placeres de la comida vegetariana, existen ciertos peligros dietéticos que pueden evitarse con un poco de información. A pesar de la popularidad alcanzada por este régimen alimentario y del buen conocimiento general sobre nutrición, existen todavía algunas interrogantes de cómo aprovechar al máximo los alimentos. Resolviendo estos interrogantes, la experiencia vegetariana resultará beneficiosa y satisfactoria.
Incluya en su dieta cereales, legumbres, hortalizas, frutas y, si no es estricto, huevo y productos lácteos.
Numerosos estudios demuestran que en aquellas sociedades con una dieta alta en fibra y alimentos sin refinar, y bajos en sal y azúcar, se dan menos casos de hipertensión arterial, menos enfermedades cardiacas e intestinales (incluido el cáncer) y menos diabetes y cálculos biliares. Los alimentos completos y sin refinar son mucho mejores.
Es de vital importancia comprar productos que sean lo más frescos posibles, de modo que los nutrientes permanezcan inalterados.
¿Es Recomendable Para los Niños?
Los niños crecen bien con una dieta vegetariana. Cuando se trata de programarles las comidas, el principio de máxima variedad en la dieta resulta muy importante. Las legumbres tomadas en una misma comida junto con cereales, frutos secos o semillas, suponen una fuente completa de proteínas, esenciales para los niños. Los niños en edad de crecimiento precisan comidas concentradas y ricas en aquellos nutrientes que su organismo necesita.
Existen muchas maneras saludables de que los niños ingieran grasa: semillas, nueces, almendras, maní, palta, queso, yogur, frutos secos. Evite recurrir a fuentes más pobres de nutrientes como pasteles, chocolates, galletas o comidas rápidas.
Los niños deben desayunar bien. Evite los cereales con azúcar añadido y acostúmbrelos al muesli, la granola y las tostadas integrales hechas en casa; se lo agradecerán toda la vida.
La Pirámide Vegetariana
Existe la posibilidad de caer en una dieta pobre tanto cuando se sigue un régimen estrictamente vegetariano, como cuando se abusa de productos de origen animal. La pirámide de la comida vegetariana supone un buen punto de referencia para poder comprobar si su dieta es adecuada. Los principios que la rigen son muy simples.
Comer más
Cereales: trigo, arroz, cebada, maíz, avena, centeno, mijo.
Derivados de Cereales: pasta, pan, cereales integrales para el desayuno.
Frutas y Verduras.
Comer Moderadamente
Lácteos: leche, yogurt, queso.
Legumbres: arvejas, garbanzos, porotos, lentejas.
Maní, nueces, almendras, pistachos.
Frutos Secos.
Huevo.
Comer Menos
Azúcar, Miel
Mantequilla, Crema, margarinas, Aceites.
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