26 DE MAYO
Bahía de las pruebas
Estamos atribulados en todo, mas no angustiados, en pauros, mas no desesperados..... 2 Corintios 4:8
Una cárcel hitórica y abandonada, con su malecón (murallón, espigón) inconcluso, ubicada en la Bahía de las Pruebas, Australia, atrae a miles de truristas cada año. Aunque se mecesitaron diez años para construir la cárcel y costó mucho dinero, fue usada para alojar presos solo durante unos diez años, luego se la empleó como un cementerio durante la Primera Guerra Mundial.
La cárcel Bahía de las Pruebas se llama así por estar junto a la extensión de agua que tiene ese nombre. Antes de mi visita al lugar, pensaba que la bahía había tomado su nombre de la cárcel. Pero gracias a la Sociedad Histórica del Río Macleay descubrí que la Bahía de las pruebas fue bautizada así por su realción con el bergantín Pruebas, que naufragó en el lugar en 1861, despues de haber sido robado por presos que trataban de escapar. Puesto que los barcos usaban frecuentemente la bahía, se decidió construir un malecón de unos 1,700 metros. El trabajo los harían los presos, de modo que se edificó la cárcel para alojarlos.
La historia del nombre de la Bahía de las Pruebas nos ofrece algunas valiosas lecciones. En primer lugar, tarde o temprano todos debemos enfrentar nuestra Bahía de las pruebas. A pesar de nuestros esfuerzos para protegernos contra las tormentas de la vida, a veces nos encontramos cara a cara con le naufragio de nuetros mejores planes.
Para algunos, la Bahíade las pruebas será un fracaso en los estudios. Para otros, significará problemas de salud o la pérdida de seres amados. Las pruebas son necesarias para alcanzar el verdadero éxito en la vida, y al aceptar este hecho hay grandes posibilidades de que tendremos un viaje triunfante sobre el mar de la vida.
La Bahía de las Pruebas nos enseña que debemos experimentar una vida cristiana victoriosa aquí y ahora, u más adelante alcanzar la vida eterna. Muchos fueron una luz para otros a pesar de sus problemas personales. El poeta Milton estaba ciego cuando escribió su famoso poema épico, Paraíso perdido, y Luis Pasteur, parcialmente para lítico, prosiguió su inalcansable guerra contra la enfermedad. Beethoven compuso música inspiradora aún siendo sordo. Por eso, si hoy te sientes en la Bahía de las Pruebas, no olvides que los problemas de hoy pueden convertirse en un escalón para alcanzar el éxito de mañana. Confía en Dios y no desesperes. |