El VIAJE INCREIBLE

DOMINGO 01 DE MARZO - VOLVER ATRAS

Responder en lugar de reaccionar

Dichoso el que piensa en el débil y pobre; el Señor lo librará en tiempos malos. Salmo   41: 1.

Un viejo refrán dice, más o menos, así: “No juzgues a nadie sin antes haber dado mil pasos con sus zapatos”. Stephen Covey iba  en metro una tarde cuando un padre y sus hijos subieron al vagón. El padre se dejó caer en un asiento pero los niños empezaron a armar barullo.

Pronto estuvieron corriendo arriba y abajo del pasillo, persiguiéndose uno a otro. Se subían a los asientos y saltaban al suelo, golpeando a los otros pasajeros cuando aterrizaban.

La gente esperaba que el padre hiciera algo. Pero se limitaba a estar sentado, aparentemente absorto de la conmoción que sus hijos estaban causando. Los pasajeros empezaron a sentirse molestos.

Finalmente, alguien se levantó y se acercó al padre.
__me parece que sus hijos están molestando a los otros pasajeros. ¿Le importaría hacer que se comporten?

__Oh, perdone __ se disculpó el padre__, hemos estado todo el día en el hospital. Mi esposa murió y creo que a los niños les cuesta hacerse a la idea.
De repente, aquellas personas que estaban tan molestas sintieron compasión por el pobre hombre y sus hijos. Cuando supieron las circunstancias por las que había tenido que pasar la familia, entendieron por qué los niños estaban tan fuera de control y el padre estaba absorto en sus pensamientos.

Si supi ésemos qué les sucede a las otras personas, seriamos más pacientes cuando dijesen o hiciesen cosas que nos molestan. Que los demás se vuelvan gruñones no sería para nosotros una cuestión personal. En lugar de reaccionar, seriamos más como Jesús y responderíamos con amor.