Sábado 24 de Mayo
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Mateo 5:44-48; 19:13,14; 23:37; Lucas 10:38-42; Juan 8:2-11; Hechos 6:7.
PARA MEMORIZAR: "Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor" (Mat. 9:36).
MATEO 9:35 CUENTA CÓMO JESÚS pasó por muchas regiones de Palestina "predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo". En nuestra época cínica, cuando la gente sospecha que cada esfuerzo para ayudarla está teñida con alguna agenda escondida de beneficio propio, el motivo detrás del ministerio de Jesús viene como una brisa de aire fresco: amor genuino, descrito como "compasión" (vers. 36). El se compadecía de la gente; su corazón se extendía a ellos. Vemos esta misma preocupación general en Marcos 8:1 al 3, donde Jesús está preocupado porque la gente no desfalleciera en camino de regreso a casa. "Ya hace tres días que están conmigo", les recuerda a sus discípulos. "y no tienen qué comer; y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos (vers. 2. 3).
Es una preocupación notablemente tierna, y dice mucho acerca de Jesús. Él conocía a su audiencia Empalizaba con sus necesidades. Sentía su dolor. Tampoco nos pide que seamos exactamente como él o que hagamos exactamente como él lo hacía. Porque, aunque él había pasado por cuarenta días de ayuno no obstante estaba preocupado por la salud y la seguridad de la gente que había experimentado solo tres días de no comer casi nada (aunque tal vez no estuvieron totalmente sin comida). |